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La llegada de VERI*FACTU marca un hito en la digitalización de la facturación empresarial en España. A partir de 2027, las empresas y autónomos deberán garantizar que sus sistemas de facturación cumplan los requisitos técnicos y legales establecidos por el Real Decreto 1007/2023.
Sin embargo, muchas organizaciones se enfrentan al proceso de adaptación con cierta confusión o sin una planificación adecuada, lo que puede traducirse en errores con un alto coste, tanto en tiempo como en sanciones.
En este artículo te contamos los cinco errores más comunes al adaptarse a VERI*FACTU, por qué se producen y cómo evitarlos para asegurar una transición fluida hacia el nuevo modelo.
Uno de los fallos más frecuentes es asumir que el software actual ya cumple con la normativa VERI*FACTU, cuando en realidad puede no estar adaptado.
El Reglamento de los Sistemas Informáticos de Facturación (RRSIF) exige que los programas garanticen la integridad, inalterabilidad, trazabilidad y conservación de los datos. Además, deben incluir códigos QR y huellas digitales (hash) en cada factura.
No realizar esta comprobación puede generar un incumplimiento directo y conllevar sanciones que superen los 50.000 euros por ejercicio.
La recomendación es sencilla: contactar con el proveedor del software y solicitar un certificado de conformidad VERI*FACTU antes de la fecha límite.
El segundo gran error es postergar la implementación hasta los últimos meses previos a la obligatoriedad.
Aunque la entrada en vigor para empresas está prevista para 2027, los fabricantes de software deben estar adaptados en julio de 2026, lo que significa que el tiempo de prueba y migración será limitado.
Una adopción tardía puede provocar:
Lo ideal es planificar la transición con antelación, probando el nuevo software, ajustando procesos y capacitando a los equipos administrativos y contables.
VERI*FACTU no solo implica un cambio técnico, sino también una nueva forma de trabajar.
Muchos errores de implementación se deben a la falta de conocimiento del personal que gestiona la facturación: cómo generar registros válidos, cómo enviar la información a la AEAT o cómo corregir incidencias sin alterar los datos originales.
Ignorar la formación es un error estratégico. En lugar de verlo como una carga, las empresas deberían aprovechar el cambio para profesionalizar la gestión financiera.
Plataformas como Educa.Pro se ofrecen itinerarios formativos en transformación digital, gestión contable y cumplimiento normativo, ideales para preparar a los equipos en este nuevo entorno.
Uno de los errores más comunes al adaptarse a la nueva normativa es no distinguir entre un software VERI*FACTU y uno no VERI*FACTU. Aunque ambos son legales, su funcionamiento es distinto.
El software VERI*FACTU cumple los requisitos técnicos del Real Decreto 1007/2023 y envía los registros de facturación directamente a la Agencia Tributaria (AEAT) en tiempo real. Ofrece mayor transparencia, automatización y control.
En cambio, el software no VERI*FACTU también genera y conserva los registros de forma segura, pero no transmite la información automáticamente a la AEAT. Requiere una gestión interna más activa por parte de la empresa.
Elegir entre uno u otro dependerá del tipo de negocio: las grandes empresas suelen optar por VERI*FACTU para asegurar el cumplimiento inmediato, mientras que autónomos o pymes pueden usar versiones no conectadas, siempre que garanticen la trazabilidad de los datos.
Un error crítico es centrarse únicamente en emitir facturas, olvidando que el sistema también exige mantener los registros accesibles, seguros y legibles durante al menos cuatro años.
Las empresas deberán garantizar copias de respaldo, control de acceso y sistemas de almacenamiento compatibles con las exigencias de la AEAT.
Además, cualquier alteración manual de los registros, eliminación de facturas o pérdida de información se considera infracción grave.
Implementar políticas de backup automático, control de versiones y auditoría interna es clave para cumplir con las exigencias legales y proteger la información financiera.
Adaptarse a VERI*FACTU no tiene por qué ser un proceso complicado si se aborda con planificación, conocimiento y acompañamiento profesional.
Evitar los errores más comunes, Como la falta de formación o la improvisación, permite a las empresas no solo cumplir la ley, sino también mejorar su gestión financiera y ganar eficiencia operativa.
En definitiva, VERI*FACTU representa una oportunidad para modernizar la facturación, reforzar la transparencia y preparar a las organizaciones para un futuro digital más ágil y seguro.