En un mundo que está cada vez más interconectado, las tensiones comerciales entre países no solo impactan a las grandes corporaciones o a los gobiernos, sino también al ecosistema completo del comercio electrónico. Las decisiones sobre aranceles, normativas de exportación e importación y sanciones tecnológicas influyen directamente en la estrategia, costes y viabilidad de muchos negocios online, desde vendedores en marketplaces hasta tiendas basadas en dropshipping o proveedores tecnológicos.
A continuación, analizamos cómo se reflejan estos efectos en algunas áreas clave del comercio electrónico.
¿Qué pasa con las marcas españolas que venden en Amazon US?
Vender en Amazon Estados Unidos sigue siendo una de las vías más potentes de crecimiento internacional para las marcas españolas. Pero, en un entorno de tensiones comerciales, la dinámica cambia respecto a años anteriores.
Cuando una marca española exporta productos a EE. UU., estos pueden enfrentar aranceles adicionales dependiendo del tipo de producto y de las políticas comerciales vigentes. Cuando en entorno arancelario es incierto, no dependen únicamente de enviar productos desde España.
- En sectores como la moda, algunas compañías con presencia consolidada en ese mercado optan por estructuras logísticas en destino para optimizar costes y reducir tiempo de entrega. Esto no siempre se anuncia públicamente como estrategia específica por tensiones comerciales, pero responde a un contexto de mayor complejidad arancelaria y aduanera.
- Para pymes que venden en Amazon US, se observa que cada vez más se recurre a almacenes 3PL en Estados Unidos o socios logísticos locales para adelantarse a posibles costes adicionales en frontera.
Casos reales
Aunque no siempre se publican casos individuales de pymes, análisis recientes del sector muestran que muchos vendedores han experimentado incertidumbre al planificar los inventarios y los costes de importación debido a las variaciones en aranceles entre Europa y EE. UU.. Esto les está empujando a adaptar sus estrategias de entrada al mercado norteamericano.
Es decir, las tensiones comerciales no impiden vender en Amazon US, pero sí hacen más importante planificar con detalle los costes de importación, los requisitos regulatorios y las cadenas logísticas para mantener competitividad en un mercado tan saturado como el estadounidense.
¿Cómo afecta al dropshipping?
El dropshipping, que es un modelo en el que el vendedor no tiene inventario propio, sino que envía directamente desde el proveedor al cliente final, es especialmente sensible a los cambios en aranceles y normas de importación.
Hasta hace poco, muchos vendedores podían enviar productos de bajo valor directamente al cliente final sin costes aduaneros significativos, debido a la exención de aranceles de bajo valor, también llamados “de minimis”.
En 2025, esa situación cambió:
- Estados Unidos eliminó la exención “de minimis” para importaciones de bajo valor. Esto significa que incluso paquetes pequeños desde Asia o Europa pueden enfrentar aranceles y tasas en frontera.
- Los clientes finales ahora reciben paquetes que tienen costes adicionales, algo que antes no sucedía y que frena el nivel de ventas.
El impacto real que esto ha supuesto en el dropshipping es que ha cambiado la estructura de costes. Un paquete que antes era enviado sin costes aduaneros ahora puede generar tarifas inesperadas, lo que reduce márgenes y deteriora la experiencia del cliente si estas tasas no estaban previstas.
Casos reales
Aunque los titulares generalmente se enfocan en grandes economías o aranceles globales, existen opiniones generalizadas que se comparten entre el sector del ecommerce. Los vendedores destacan, principalmente:
- Un aumento en el coste total de cada envío hacia Estados Unidos después de los ajustes regulatorios de 2025.
- Mayor incidencia de paquetes retenidos en aduanas cuando el valor declarado no reflejaba correctamente los precios de venta.
- Necesidad de migrar a terceros (3PL) o cambiar a proveedores con inventario en el destino para mantener competitividad.
Estas tendencias muestran que, si bien el dropshipping sigue siendo viable, su estructura operativa se está adaptando a las nuevas realidades del comercio internacional.
¿Qué ocurre con proveedores tecnológicos americanos?
El ecommerce moderno no solo depende de logística y ventas, sino también de infraestructura tecnológica. Muchas de las herramientas que utilizan las tiendas online, que van desde software de pago hasta servicios en la nube, provienen de empresas con sede en Estados Unidos.
Algunos de los actores más relevantes en este ámbito son:
- Shopify. Aunque la empresa es de origen canadiense, muchas tiendas que venden en EE. UU. la usan como plataforma base.
- Stripe y PayPal, que son procesadores de pago habituales.
- Amazon Web Services. Se trata de una infraestructura cloud para muchos ecommerce, especialmente para lo que son de escala media y alta.
En este caso, las tensiones comerciales no generan aranceles digitales, pero sí incertidumbre normativa en ámbitos como la transferencia de datos o la regulación de servicios digitales internacionales. Las tiendas online españolas, para seguir operando de forma efectiva y minimizando riesgos, deben de:
- Revisar dónde se alojan sus datos y cómo cumplen con RGPD y posibles requisitos adicionales si usan proveedores globales.
- Evaluar estrategias multi-cloud o proveedores alternativos europeos para contingencias.
Este tipo de consideraciones no frenan el uso de tecnología americana en ecommerce, pero sí hacen que las empresas planifiquen mejor su stack tecnológico en función del cumplimiento normativo internacional.
Claves para adaptarse al nuevo entorno comercial
Las tensiones comerciales entre la Unión Europea y Estados Unidos en 2025 y 2026 se traducen en hechos concretos para el ecommerce, en los que es especialmente relevante destacar:
- La necesidad de una planificación logística más rigurosa. Las marcas que venden fuera de España no pueden depender de improvisaciones si quieren mantener costes competitivos.
- Diversos cambios en modelos de venta como el dropshipping. La eliminación de ciertas exenciones arancelarias ha impactado en los costes y la experiencia de cliente.
- La oportunidad de revisar y mejorar las estrategias tecnológicas. Aunque no haya aranceles digitales, la normativa internacional sobre datos y servicios obliga a prestar mayor atención.
En definitiva, se trata de un problema real ya que las tensiones comerciales que están ocurriendo han hecho que los negocios de ecommerce, que operan internacionalmente en el mercado norteamericano, reflexionen sobre la internacionalización, los costes y los socios estratégicos con los que operan.
Esta reflexión y cambio de paradigma han supuesto que las decisiones operativas y de crecimiento a medio y largo plazo, estén siendo cuestionadas y redefinidas.
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